Por Gvillermo Delgado OP
La motivación inicial de una realización académica consiste
en anticiparse a la meta. Quien visualiza el punto de llegada de sus esfuerzos
sabe que las dificultades no son dificultades en sí mismas sino retos y tareas necesarias
para medir las capacidades de las que está hecho.
Entender así la vida académica es saber que ya somos potencialmente
aquello que pretendemos alcanzar.
Por tanto, no seremos exitoso el día que nos llamen entre las
filas para presentarnos como profesionales, sino ahora mismo.
Un profesional exitoso es un estudiante exitoso.
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