FARMEAR AURA Hechos y Palabras miércoles, 2 de septiembre de 2026 2 Comentarios

 



Farmear aura



Por: Gvillermo Delgado OP



Seguramente haz odio la expresión: farmear aura. O habrás visto a jóvenes de edades mas o menos adolescentes jugando uno delante del otro. Comunicándose con gesticulaciones más o menos creativas, en actitud de oponentes.


El juego no es nuevo. Lo es en lo ingenuo y creativo. En las décadas de los setentas y ochentas del siglo pasado, los jóvenes de entonces farmeaban con el Breakdance.


Piensa en las modas ¿acaso no es un juego inconsciente de imitaciones con poses más o menos fingidas delante de un oponente?



Mas allá de la vida local, de por acá donde vivimos, existen las conductas en todos los lugares, tiempos y personas. No como juego solamente, sino como un “modos de ser delante de” la otra persona o “ser entre las personas” (también se dice: ser en el mundo). 


Eso es lo que nos ha definido, desde siempre, como: tener una personalidad propia, un carácter ético, un estilo de vida original. Es la personalidad que expone públicamente tu ser interior. Es la condición de ser individual.




Así, farmear aura es tener presencia. Imponerte. Atraer al otro (para "que esté contigo”). Comunicar (dialogar con energía o desde la debilidad). Imitarnos (como método natural de aprender de otros). Es la definición del verbo humano actuando (en gerundios).


Por eso es la energía vital con la que salimos al encuentro del otro y le sonreímos; y a su vez, esa otra persona nos corresponde de igual o parecidos modos. Lo atractivo que atrae. 


Es la respuesta al “juntémonos para comer”, para ser amigos, hacernos novios. Es la apuesta por vivir juntos toda la vida. Es la necesidad imprescindible de jugar a parecernos, a imitarnos en el anhelo de “ser felices”.


¿Qué serían los padres delante de los hijos o los profesores con sus alumnos sino buscaran ser atraídos e imitados? 


Ante una respuesta negativa, en tal caso, jamás sería posible la amistad, la comunicación, la educación, la vida de fe compartida, la movilidad hacia una ciudad más feliz al modo de las utopías o del sueño de la inmortalidad: móvil espiritual que nos ha definido desde siempre como simples peregrinos o extranjeros en este mundo, como bien lo dice un escrito sagrado: andamos buscando la ciudad del futuro (en la carta a a los Hebreos, 13, 14). De no ser así, en tal caso: ¿qué quedaría de lo humano?


2 comentarios :

  1. En este versículo de Hebreos 13, 14 nos anima a vivir como extranjeros en la tierra, recordando que nuestras decisiones, esperanzas y adoración deben estar enfocadas en la eternidad y no en los bienes temporales de este mundo

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  2. Quizá los jóvenes, al tener otra perspectiva, si puedan jugar con su energía, algo que kontodosnoodnadiktos entenderán solo porque no es un baile o no gesticulen vocablos.

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